El arbitraje de Ariadna Palacios tuvo dos situaciones controvertidas. La primera una situación que tuvo a Rodolfo Fernández que golpeó con el brazo extendido a su rival. No mostró ninguna tarjeta en esa acción. Y la más polémica de todas, en el segundo tiempo, un claro penal contra Trentín por agarron dentro del área que no advirtió.