Los jugadores trabajaron en la Rotonda Stella Maris, en Punta Lara. Con una mañana de calor, acompañada de la brisa de un río calma y ante la vista de unos pocos curiosos, el grupo inició la jornada con trabajos de velocidad y saltos bajo las indicaciones del profesor Marcelo Chiappetta.
Hubo, como es
habitual, un gran clima y la ansiedad de que avancen los días para iniciar la
competencia.
Por eso, hubo
mucha intensidad cuando llegó el momento del fútbol reducido. Se formaron tres
equipos, donde el que recibía un gol dejaba lugar al otro hasta llegar al
partido final. Cada tanto era gritado con mucho entusiasmo por los protagonistas,
mientras Darío Ortíz no paraba de dar indicaciones y arengar a sus dirigidos.
Tras casi dos
horas de extenuante actividad, llegó el momento del silbato final y de reponer
energías. Pero solo por espacio de 24 horas. Ya mañana será tiempo de regresar
al césped y para varios la chance de pisar por primera vez el “12 de Octubre”,
donde seguramente habrá mucho trabajo con pelota.