En materia climática, no fue la noche ideal. En un viernes que tuvo durante el día algunas lluvias intermitentes y una tarde ventosa, la temperatura sufrió un descenso importante respecto de los últimos días. Si bien esta situación pudo haber condicionado a algunos simpatizantes, lo cierto es que la primera noche de fútbol oficial en Ensenada reunió a una importante cantidad de espectadores, deseosos de estar presentes en un hecho que recordará la historia con el paso de los años.
Aparecieron
las camperas abrigadas, alguna que otra bufanda, pero el entusiasmo y la
alegría inocultable, especialmente de los más grandes, que alguna vez soñaron
con esta jornada y que tal vez pensaron que nunca llegaría.
Hubo
hinchas que hacía tiempo no iban al “12 de Octubre” que se mezclaron con
quienes suelen ser habituales concurrentes.
