Porque cuando uno cae, siempre hay un compañero dispuesto a levantarlo. Porque nadie necesita apagar la luz de los demás para brillar. Y porque ningún jugador es tan bueno como todos juntos.
En el fútbol inclusivo de Cambaceres el verdadero triunfo está en formar un equipo donde todos tengan un lugar, donde cada esfuerzo sea valorado y donde las diferencias nos hagan más fuertes.





