Solo la satisfacción de la clasificación a octavos. El modesto Cabo Verde llevó al campeón del mundo a sufrir en 120 minutos de juego en un partido cambiante y para el infarto.
La Selección no estuvo en su nivel y sufrió mas de la cuenta.
Sigue en camino pero tiene que mejorar mucho para continuar sosteniendo la ilusión.