Trece
veces habían jugado hasta anoche siendo Defensores local. Nueve había ganado el
Rojo y en solo cuatro ocasiones Lugano había podido llevarse un punto desde Ensenada.
Nunca
había ganado en toda la historia. Hasta que, finalmente, pudo romper la racha,
profundizando la crisis futbolística que atraviesa Camba.