El encuentro se enmarca en la 26º fecha, una de las siete que le queda al campeonato.
Siempre una victoria trae sensaciones diferentes y puede modificar un panorama. Hasta la fecha pasada, el Rojo había ganado un partido de los últimos diez. Pero ahora, el triunfo ante Puerto Nuevo, cambió la ecuación: Camba ganó dos de los últimos tres partidos jugados. Es lo que genera un triunfo. Renueva ánimos, confianza y objetivos. Despegó un poco del fondo, se asoma a la zona media pero aún está lejos del ingreso el Reducido, la meta inicial.
Es por ello que el encuentro de mañana es clave por dos motivos: volver a triunfar representará alejarse definitivamente del peligro del fondo de la tabla y, además será el envión necesario para seguir escalando en las posiciones.
Ahora, Camba debe asumir esa responsabilidad y poder ratificar algo de lo bueno mostrado en el partido anterior. En Campana, si bien no lució, el Rojo fue ordenado, no cometió errores, aprovechó sus situaciones y terminó con los once jugadores. Demasiado para lo que había ofrecido en partidos anteriores.
Paraguayo está penúltimo con 23 unidades, a 4 del rojo, con 4 derrotas en sus últimos 7 partidos. Pero viene de un buen triunfo como local ante Juventud Unida, por 2 a 1.
