Diego Ledesma, delantero de Defensores de Cambaceres, equipo
que juega en la primera C del fútbol argentino, retrató hoy la “difícil”
situación del plantel que, al igual que otros de la categoría, arrastra una
deuda de casi cuatro meses y lamentó las constantes luchas de poder entre
dirigentes en las que “siempre pierden los futbolistas”.
“Soy profesional desde 2013 y nunca estuve al día. Estar dos
meses abajo, uno lo toma como algo normal pero lo que pasa ahora es una locura.
No se puede vivir así”, expresó el futbolista, de 23 años, uno de los tantos
jugadores del ascenso que pelea por subsistir en medio del desconcierto del
fútbol argentino.
Ledesma conoce de sufrimientos ya que de chico dejó su
Formosa natal y se instaló en la Capital Federal para dedicarse de lleno a su
pasión: el fútbol.
A cuatro años de debutar en el primer equipo de Atlanta
relató cómo vive -y sobrevive- un trabajador de la cuarta y última categoría
profesional de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA)
“La mayoría tiene otro ingreso porque con un sueldo de la C
no podés vivir. Yo, por ejemplo, ayudo a un profesor de educación física en un
colegio tres veces por semana. Me gusta y con eso tengo un ingreso seguro todos
los meses”, expresó Ledesma en su departamento alquilado en Capital Federal, a
casi una hora de Ensenada donde se entrena todos los días.












