El club fue fundado el 2 de enero de 2015 y desde su creación, buscó combinar formación juvenil, infraestructura y valores familiares. Posee sus instalaciones muy bien acondicionadas en la comuna de Alvear, ubicada a unos 15 kilómetros al sur de Rosario, aunque no tiene un estadio apto para la competencia profesional y juega como local en Arroyo Seco.
Las riendas de la institución las lleva Matías Messi, el hermano del astro, y tanto el primer equipo como las divisiones juveniles están afiliados en la Asociación Rosarina de Fútbol y compiten en la segunda división del Torneo Unificado de Ascenso, que reúne a distintos equipos del Interior que aún no son profesionales.
La medida había sido publicada allá por septiembre, por la Asociación del Fútbol Argentino, mediante una resolución emitida en el Boletín Oficial N°6752, en la cual se lo afilió directamente a la AFA.
Y meses atrás, en el marco de la Asamblea General Ordinaria y Extraordinaria, se trató, como octavo orden del día, la afiliación del club rosarino para participar en la cuarta categoría del fútbol argentino a partir de la próxima temporada. Todos los presentes, invocando la obediencia debida, levantaron la mano.
Un club que milita en la segunda división de la liga Rosarina pasaba a competir, como por arte de magia, en la cuarta división de la AFA, un privilegio que muchísimas instituciones de años de esfuerzos no pudieron tener. Privilegios del poder que le dicen.

