Una de las notas emocionantes de la noche fue la presencia en el terreno de juego del máximo goleador de la historia de la institución. Con sus jóvenes 91 años, Julio Rodríguez, ataviado de una camiseta retro que en su momento le regaló la institución, se dio el gusto de dar el puntapié inicial previo al partido que protagonizaron las glorias del Rojo con los seniors del Pincha y el Lobo.
Acompañado por familiares, a Julio se lo vio contento y agradecido por ser protagonista de este momento.
Pero no fue solamente eso. Fue una jugada maestra de la historia de Camba. Porque en una acción se juntó toda la historia. Porque Julio, artífice del equipo campeón de 1959 (primer título en AFA), cedió el balón al Gato Sánchez, el segundo goleador. El campeón dos veces con Camba (1976 y 1984), con la camiseta 7 puesta, dio un pase simbólico a otro histórico. El Negro Aragón, héroe del ascenso en Junín (el primero a la B en 1991), metió un pase para el avance de Pablo Casado. Uno de los grandes protagonistas del último título de Camba (el bicampeón 98-99) transcurrió algunos metros y de cara al arco de calle Quintana convirtió un gol de gran emoción. El primero con la nueva iluminación. Con el rostro emocionado, se sacó la camiseta y se dejó ver debajo de la suya la 5 de su amigo, el inolvidable Ruso Da Ponte. Mirando el cielo, con los brazos en alto, y el grito de los hinchas, cerró uno de los momentos más estremecedores de la noche.




