lunes, 29 de agosto de 2016

OTRA VEZ, LOS VIOLENTOS DE SIEMPRE SE HICIERON NOTAR

Lamentables incidentes se registraron durante gran parte del segundo tiempo y al finalizar el encuentro.
Cuando se disputaba la etapa complementaria, un grupo de vecinos de la zona, que no habían ingresado a la cancha, comenzó arrojar piedras desde la calle Ecuador, hacia el interior del estadio. Inmediatamente, se produjo un enfrentamiento con el grupo de Infantería y hubo un intercambio de piedras y balas de gomas.
Con el encuentro concluido, la salida de los hinchas del Rojo provocó  la búsqueda de quienes habían comenzado los incidentes desde la calle, según informó la Policía. Fue entonces cuando la situación se descontroló. Volaron proyectiles, se
escucharon numerosas detonaciones de balas de goma y se arrojaron bombas de gas lacrimógeno.
Durante varios minutos se sucedieron las corridas y los enfrentamientos en la zona adyacente a la tribuna de cemento. Las calles se llenaron de piedras y algunos vehículos se vieron afectados. La Policía intentó disuadir a los revoltosos y, como suele ocurrir, no pudo registrar ninguna detención. La calma renació tras varios minutos y, por prevención, los jugadores llevaron sus vehículos particulares hasta el campo de juego.
Defensores y sus verdaderos hinchas, seguramente, pagarán las consecuencias de estos individuos que hacen de la violencia su estilo de vida.